La novela que quiso ser algo más y como escribir una saga

La novela que quiso ser algo más y cómo escribir una saga

¡Hola a tod@s!

Después de un largo “descanso” sin escribir en mis blogs (aunque sí creando contenido para las redes sociales), vuelvo para contaros qué he estado haciendo. Básicamente, vengo a eludir un poco el misterio del “por qué no escribo en los blogs, pero sí creo contenido, vídeos y fotos para Facebook, Twitter y Google+”, principalmente.

Pues bien, como algunos ya sabéis, estoy adaptándome a mi nueva vida en Francia. Y con ello quiero decir: estoy aprendiendo francés, acostumbrándome a los franceses y sus modales e intento crear un CV decente en francés para buscar trabajo en un futuro próximo. Sí, exacto. Es lo que estáis pensando: no trabajo actualmente. Tengo la “suerte” de ser escritora a tiempo completo (ejem).

Cosa que resulta más bien un cliché, ya que esto de “escritora a tiempo completo”, por desgracia, aún no me da de comer. Parece que debería darme hasta vergüenza por describirme a mí misma así. Ello me lleva a no terminar de disfrutar esta situación. Más bien estoy en el bucle de seguir trabajando arduamente para sacarme las castañas del fuego, como todo el mundo. Y de paso, lucrarme el francés para poder trabajar cuando antes porque los “ahorros” se están acabando y pronto el novio se cansará de darme de comer. (broma exagerada)

Si entre vosotros hay algún buen samaritano que disfruta con mi trabajo… Ya te conoces la lección: ¡cómprame algo! Esa es la mejor manera de mostrarme tu aprecio (este es el momento en el cuál te pongo mi sonrisa seductora, al estilo Scarlett Johansson). ?

¿Es el intento suficiente para recorrer el camino hacia las metas? ¿O falta algún ingrediente más? ? Click To Tweet

Y ahora diréis, ¿entonces qué hace’ to’ el día muchacha? Así, al estilo murciano (que es dónde pasé los 10 años anteriores de mi vida). Pues veréis, ahora que acabé mi periodo de depresión de los 30 a los 28, intento asistir a un curso de francés de lunes a jueves (aunque no lo consigo siempre), después intento aprender más francés en casa, hago esas cosas de “ama de casa” sin niños (no siempre, claro está) y el resto del tiempo que me queda, lucho con centrarme en acabar de revisar las 300 páginas de mi primera novela, parte de una futura saga de fantasía épica (por enésima y última vez espero).

Sí, ya sé. Hace un año dije que estaba acabada. Y luego me tiré un año sin hacerle caso, trabajando como profesora de inglés en un sitio que resultó ser mi vampiro energético impidiéndome todo proceso creativo. Cuando acabé mi contrato laboral y con ello, mi larga estancia en España, pensé:

Pues bien, ahora ya es hora de ponerse serio y planificar la segunda parte de la saga, mientras intento encontrar al editor adecuado para publicar la primera. ?

La “Gran Depresión”

Dicho y hecho. Nada raro hasta ahora, ¿verdad? Claro que no, ¡es que aún no lo hay! Lo raro viene cuando quieres ponerte serio y te das cuenta de que, a pesar de llevar una libreta de 140 hojas casi llena de garabatos y anotaciones, un cuaderno con varias secciones en OneNote y unas cuántas otras anotaciones en papeles sueltos… Te faltan detalles para terminar de aclararte y poder planificar una continuación como Dios manda.

Al mal tiempo, buena cara. ?

Y aquí, amigos míos, es donde empieza la odisea. En este punto. Exacto. Aquí mismo. Decido abrir el documento original del manuscrito del Libro 1 y entonces lo veo… ¡Maldito pages! (la versión apple de word). ¡Mis diálogos eran guiones (-) y no rayas (—)! AQUÍ mismo es cuando empieza el PÁNICO: ¿cambiar un documento entero de guión a raya? ¡Me llevaría siglos! Cuando por fin acabé de asumir la tarea (mentalmente), me lo tomo como un “repaso” a toda la historia para refrescarme la memoria para su continuación. Todo beneficios al final, ¿no? Pues… No tanto.

Veréis, cuando comencé a leer de nuevo, no pude aguantarme… Pequeños detalles, pero aún habían cosas que mejorar. Y es que, mientras no podía escribir y aún estaba angustiada con el molesto tema “¿qué hago ahora con mi vida?” (por cierto, sigo sin tener respuesta e eso), había aprovechado el tiempo para leer, investigarinformarme y finalmente aprender más sobre el oficio de escribir, gramática, ortografía, métodos para planificar una historia, qué hacer y qué no y más cosas al estilo. Tenía tanta información caliente en mi cabeza que no sé como es que no me ha estallado aún.

Toda persona, más tarde o más temprano, alcanza esa etapa de “¿qué hago con mi vida?”. Inevitable. ?

Una cosa está clara: estallar como tal, no ocurrió. Pero pasó algo peor: me bloqueó. Estuve sin poder producir nada eligible con respecto a mi saga hasta prácticamente ahora. Eso sí, conseguí llevar a cabo la revisión de unas 120 páginas, en el transcurso de dos meses. Y diréis, bueno, poco a poco. Tampoco está tan mal cuando se sigue adelante. Pero cuando uno se había propuesto un mes para terminar la cosa entera, te acaba por tocar la moral el periodo prolongado. Y como ya habréis adivinado, ello me llevó a ser menos productiva aún (con la novela, que conste; en cuanto a los microrrelatos y mini-poesías, vía libre para la creación; aquí podéis comprobarlo).

La moraleja

A pesar de que todo este embrollo consiguió bajarme las defensas y acabé teniendo un resfriado terrible con una  migraña continuada de tres días y a oscuras sin estar mejor, ¡hay buenas noticias! Querer morirme por no aguantar más la migraña me ha hecho darme cuenta de que lo importante es vivir y seguir adelante. Mientras aún tengas sueños que alcanzar, hay que seguir caminando. Mientras aún te queden fuerzas para caminar, ¡no hay razón para desesperarse! ¿Que tardas cuatro meses en vez de tres semanas? Y, ¿qué? No todos tenemos el mismo ritmo para las mismas cosas. ¡No importa! El estrés y el agobio sólo conseguirá a que esos cuatro meses probables se conviertan en seis u ocho.

Mientras aún tengas sueños que alcanzar, hay que seguir caminando. ??‍♀️ Click To Tweet

Ahora bien, con mi lección aprendida y lista para compartirla con el mundo (en realidad, os estoy haciendo un favor, así no tendréis que pasar por ello para comprobarlo; tomad mi palabra; y no, no tengo abuela), estoy contenta de avisaros que el proyecto sigue adelante: he retomado el primer manuscrito por donde me he quedado y estoy empeñada en acabarlo cuanto antes, pulir la “Propuesta Editorial” y ¡salir a la caza! ¿De cualquier editorial? ¡No! ¡De la mejor! Ya que para acabar con una del montón o de las que te hacen el favor de “auto-publicarte” a cambio de una cantidad de dinero demasiado exagerada para mencionarla aquí, puedo hacer yo misma un mejor trabajo por mi cuenta. Y dónde me atasco, ¡aprendo! O si me “sobran” eurillos, contrato yo al freelancer que más necesite y el que más adecuado me parezca (a mí, que para eso pago).

No todos tenemos el mismo ritmo para las mismas cosas. ? Click To Tweet

Al mismo tiempo, aunque incluso a mi misma me parece que mi productividad no está al 100%, tengo el placer de contaros que sigo adelante con mis dos proyectos en curso: “Tierras Infinitas” (colección de microrrelatos) y “Fragmentos de vida” (colección de mini-poesías) que actualmente se pueden leer gratis en Wattpad. Ambos gozan de vídeos frecuentes (según mi inspiración diaria) que podéis disfrutar a través de Facebook y Twitter. Algunos estarán pronto disponibles también en mi recién inaugurado canal de Youtube (hace un mes aproximadamente con la publicación del booktrailer de mi libro “Desde el silencio“).

¿Y qué hay de la segunda parte de la novela aún sin publicar?

Oh, ¡una cosa más! También estoy haciendo ya anotaciones para el libro 2 de mi saga de fantasia épica. Están de momento algo caóticas, pero como me conozco, estoy luchando para no entrar en pánico porque es inútil. Siempre llegaré al mismo resultado: cuando llegue el momento y el huevo estará listo, saldrá sólo de la incubadora y comenzará a eclosionar. ¿Qué quiero decir con ello? En palabras más humanas, que cuando llegue el momento adecuado, las ideas se pondrán solas en su lugar. Y entonces, señores, es cuando me pondré a hacer otro esquema caótico para planificar la segunda parte y cuando ésta esté lista, eclosionará para empezar con el primer borrador. De todas estas cosas os hablaré en otras entradas. Varias, que dan para mucho. Algún día. Quizás.

¿Es sólo cosa mía o medir la productividad es un concepto un tanto personal a la vez que ambiguo? ⏲ Click To Tweet

Vale, ¡ya está! He medio-acabado de poneros al día, pero por hoy, no seguiré más. Ya llevamos más de 1 000 palabras (¡qué rápido las he escrito!) y aún no os he hablado de la segunda parte del post de hoy. Quizá la que más estabais esperando. Le pondré un subtitulo, por si algunos de vosotros no tenéis ganas de tragaros toda mi cháchara y os importa tres pepinos que hago cuando no escribo en el blog y queréis saltar directamente al “kit de la cuestión“. ¡Aquí va!

CÓMO ESCRIBIR UNA SAGA DE NOVELAS

Bien, este tema de por sí solito requeriría lo que ya llevamos escrito hasta ahora o incluso más. Por ello, en este post no os daré la “formula mágica“. Quizá nunca os la acabe dando. ¿Y sabéis porqué? ¡Porque no existe! Aunque sí hay varias maneras de enfocar las series de novelas y hablaré de todas ellas en futuros posts. De nuevo, quizás. Tengo muchas buenas intenciones, pero como ya os imaginaréis, mi prioridad número 1 cuando no me estoy ganando la vida con otra cosa, es escribir y producir algo que pueda ser “vendible” algún día. Y cada vez que puedo, escribo en este blog porque me gusta estar en contacto con vosotros así como en mi otro blog me gusta hablar de temas relacionados con el oficio de escribir.

La prioridad número 1️⃣ del escritor: ESCRIBIR. ¿En un blog? No. En sus propias obras. ? Click To Tweet

A cambio, para acabar este post, os daré unas pequeñas pautas a tener en cuenta cuando queréis escribir una saga; o para cuando os pasa como a mí: eso de ir por la mitad de la historia y darte cuenta de que hay mucho más ahí de lo que podrías contar en un solo libro (si no quieres hacerlo infinito). Bien, si quiero escribir un libro que luego tendrá continuación, ¿qué hago?

Antes debemos asumir que los libros de una saga deben ser al mismo tiempo tanto dependientes como independientes del resto de los libros de la misma saga. Al mismo tiempo, hay una gran variedad en el grado de conexión que se puede dar entre los libros que componen una saga y ningún límite a tu creatividad en cuanto a la creación de esas conexiones. Pero recuerda que, si quieres tener una saga, necesitarás unos puntos conectores. Y bien, ¿cómo cuáles?

Recuerda que, si quieres tener una saga, necesitarás unos puntos conectores. ? Click To Tweet

PREGUNTAS A TENER EN CUENTA

Pues para darte algunas pistas, ¿qué tal hacerte estas preguntas antes?:

  • ¿Los eventos de entregas anteriores conducen directamente a consecuencias o eventos en las entregas posteriores?
  • ¿Las historias son simultáneas o secuenciales?
  • ¿Las historias contadas son fundamentalmente diferentes entre sí o cada una es la continuación de la anterior?
  • ¿Es importante leer las historias en orden o da igual? Asumiendo que sí que hay que leerlas por orden, ¿cómo afecta saber eso al desarrollo de cada libro que conforma la saga?
  • ¿El punto de vista es el mismo? Quizá no a través del mismo personaje, pero ¿tenemos una primera persona hablando en el Libro 1 y una tercera persona hablando en el Libro 2? ¿Hay un motivo suficientemente válido como para cambiar de punto de vista entre los libros de una saga? ¿O es mejor mantener el mismo nivel de narrador a lo largo de toda la serie?
  • ¿Existe alguna causa y efecto fuerte entre las historias o se pueden desarrollar al mismo tiempo sin ningún tipo de problema? (en cuyo caso hablaríamos de subtramas)
Los libros de una saga deben ser al mismo tiempo tanto dependientes como independientes del resto de los libros de la saga. ? Click To Tweet

No te digo eso de planificar cada libro de la saga de antemano (incluso antes de escribir el borrador del primero), ni te voy a contar que, según dicen, J.K. Rowling pasó cinco años de su vida sólo planificando la saga de “Harry Potter” antes de ponerse a escribir una sola palabra del primer libro, ni insistiré en la importancia de tenerlo todo claro desde el principio. ¿Y por qué no? Simple. Porque no es mi caso. Porque a pesar de lo que dicen los libros, me di cuenta que yo funciono de manera distinta. Y soy perfectamente capaz de llegar a los mismos resultados (o mejores, sin echarme flores), adaptando los supuestos “métodos” y “teorías” a mi manera o simplemente saltándome las reglas.

Es más, ¿para qué se han inventado las reglas sino para saltárselas? Eso sí, ten en cuenta que para saltarte reglas, tendrás que conocerlas primero. ?

Escribiendo o planificando: ¿para qué se han inventado las reglas sino para saltárselas? ? Click To Tweet

ANTES DE DESPEDIRTE

¡Hablemos!

Ya sabéis que al acabar cada entrada me gusta saber vuestras opiniones al respecto y para interactuar mejor, casi siempre os planteo algunas preguntas para ayudaros a contarme cosas (así como un “detonador creativo“; de ahí en adelante sois libres de contarme todas las demás cosas que queréis que sepa —siempre modero antes, ¡aviso!). Pues hoy os pregunto:

  • ¿Estáis escribiendo una saga ahora mismo o ya tenéis alguna acabada? ¿Quizás planeando una?
  • ¿Cómo lleváis adelante la acumulación de tareas y un reto grande antes de iniciarlo?
  • ¿Creéis que existe la “ansiedad del escritor“?
  • ¿Cuál es tu método de planificar una saga? (si ya tienes uno)
  • ¿Te gustaría que hablara de alguna cosa en especial en mi blog? (sea este mismo o en el dedicado al oficio de escribir?

© Oana Frumuzache. Este artículo no puede ser reproducido, redistribuido o comercializado en parte o en su totalidad sin la autorización expresa por parte de la autora salvo mención de esta página web y de su autoría.

P.D.: Me comprometo a escribir entradas más cortas que la presente (2 230 palabras) para el futuro. O al menos intentarlo.