Cómo planificar una novela

ESCRITURA EFICIENTE (I): Cómo planificar una novela

Cómo planificar una novela era el tema que me preocupaba al decidir seriamente empezar y acabar un proyecto de tal envergadura.

Hace más de un año que en mi blog Crónicas de una escritora intrépida decidí escribir entre las primeras entradas una relacionada con el “cómo planificar una novela”. Cierto es que para aquél entonces, yo misma estaba en ese proceso, pero por tercera vez y para la misma novela. Tras escribir los primeros siete capítulos – la segunda vez – llegué a la conclusión de que no estaba del todo contenta con la estructura y el contenido. Ya sabemos lo que dicen:

Sé el primero en amar tu novela para que después los demás se acaben enamorando por igual.

Y así es como comencé a hablar de ello:

EMPEZAR EL CAMINO LITERARIO – ¿?

Empezar por el camino literario y el de la auto-planificación nunca fue tarea fácil. Hoy día, mucho menos aún. Parece que el mundo corre cada vez más deprisa y el día se acaba muy rápido. Faltan horas para imaginar, para leer, para inventar, para hacer nuestras tareas diarias. Incluso para trabajar en lo que nos gusta. No muchos pueden decir que gozan de ese privilegio.

Sin embargo, no es imposible. Aún cuando la noche es demasiado corta para descansar y el día vuela demasiado rápido para atrapar en él todo lo que te gustaría hacer, se puede conseguir esa meta. La del Escritor.

Sé el primero en amar tu novela para que después los demás se acaben enamorando por igual. Clic para tuitear

LA META DEL ESCRITOR

Mientras me dedicaba a un trabajo de esos “normales” soñando con alcanzar mi meta en los pocos minutos libres que me reservaba al día para imaginar, he ido leyendo mucho contenido en libros, blogs, webs, entrevistas, periódicos y redes sociales. Mi intención era descubrir esa receta “mágica” que usaban los demás escritores de más o algo menos éxito para poder dedicarse a lo que les gusta y ganar dinero con ello.

¿Por qué es “MUY” importante el aspecto cinerario?, os preguntaréis más de uno. Pues más que nada, porque ese será el pan de mañana para seguir haciendo lo que a uno le gusta. Con esa idea muy clara en mi cabeza y sin poder ponerme manos a la obra inmediatamente, estuve haciendo pequeñas pruebas y experimentos probando “métodos” y “formas de trabajar” de otros colegas del gremio.

¿LA RECETA MÁGICA?

Lo que tengo claro hoy día, y sobre todo esta mañana… Es que ni hay “receta mágica” para conseguir SER ESCRITOR, ni es imposible. Pero tampoco el “método exitoso de otro” te va a funcionar a ti también de maravilla. De hecho, a mi no me ha ido bien del todo ninguno.

Sin embargo, hay otro aspecto importante del que se puede sacar mucho provecho a la hora de escribir: el MIX DE PROCESOS como yo lo he denominado. Juntar pequeñas partes de cada cosa que a ti te va bien y hacer tu propia ensalada especial. Adaptada a ti. Fácil no es, pero a la larga te resultará más eficiente y sobre todo, habrás aprendido a ser mucho más ordenado en tu trabajo. Uno muy difícil de hecho: el de hacer tus propios horarios y sobre todo que los demás lo entiendan. Pero ese es otro tema que retomaré más adelante con cierto detenimiento.

YO Y EL MIX DE PROCESOS

Hoy quiero hacer énfasis en el MIX que yo he decidido usar para mi novela. Supongo que si a ti, como autor novel o persona decidida en empezar su carrera de Escritor pronto, todo esto de ser “Freelance” le queda algo grande hasta encontrar una editorial que le marque un poco los plazos de entrega y revisión y la experiencia de otros como tú podría resultarte útil a la hora de empezar. A mi al menos me ha ayudado. Y me sigue ayudando con cada nueva cosa que leo o descubro por mi misma en mi particular proceso de investigación.

Lo que está claro, es que cada uno tiene una manera distinta de trabajar. Algunos escriben sobre la marcha. Hoy empiezan por el “Capítulo 1” y siguen y siguen escribiendo cada día inventando el recorrido sobre la marcha. Otros planifican detenidamente cada paso: cada capítulo, cada sub-capitulo, resúmenes de ideas de contenido, páginas etc. Yo… Bueno, digamos que considero que ni tan poco, ni tan mucho.

¿ESCRIBIR SOBRE LA MARCHA?

¿Qué vengo a decir con eso? Muy simple: a mi eso de escribir sobre la marcha no me va. Al menos para lo que yo escribo, que viene a ser una novela fantástica. Bien es cierto que empiezo en el Mundo Real, pero más tarde tengo intención de quedarme vagando por terrenos maravillosos con miles de posibilidades que la realidad a modo lógico me impide. Por ello, tras probar eso de “escribir sobre la marcha” y llegar al capítulo 7… Me di cuenta de que no me va el rollo.

A mi novela le faltaba algo. Algo de magia, un “algo” que la haga especial desde el principio. De esa forma en la que yo misma esperaría que me sorprenda si la leo como lector ajeno. Allí me surgió la decisión más importante de todas: ¿Empezar de nuevo? ¡Dios! ¡Cómo se puede llegar a odiar eso! ¿Después de tanto trabajo, esfuerzo, horas dedicadas, sacrificios frente a otras cosas que también te pueden gustar (como lo de no hacer nada alguna vez en el sofá)? ¿De cero?

¿EMPEZAR DE CERO OTRA VEZ?

¡Pues sí! ¡Lo estoy haciendo! De nuevo con el puñetero “Capítulo 1”. Esta vez, acabado el capítulo 1 y mucho más sencillo que el anterior… ¡Siento la magia! ¿Qué aún me queda mucho trabajo? Sí… ¡No tenéis ni idea cuánto! ¿Y tiempo? Poco. En relación al trabajo que quiero llevar a cabo, es poco. ¡Pero suficiente! Lo que está claro es que si uno quiere conseguir algo, con empeño lo hace sí o sí y no hay más vueltas de hoja. Peeeeero…

Al poco tiempo, buena estructura.

Eso digo yo. Así que tras escribir una lamentable página y media de mi segundo capítulo (de nuevo), noté que el reloj mueve sus agujas en mi contra. Así que decidí usar una planificación. Planificación que llevé a cabo hace media hora exactamente.


P.D. Media hora antes de comenzar a escribir este artículo, que no tiene porque coincidir con su hora actual de publicación; pero sí con el día.


Al poco tiempo, buena estructura. Clic para tuitear

Decidí planificar mi novela por escrito. Planificación que considero imprescindible si quiero acelerar el proceso de escritura. Más que nada, porque llevar las cosas a un sencillo “sigue las reglas” ayuda a tu cerebro a centrarse en “lo que debo estar desarrollando ahora mismo”. Incluso cuando detrás de ello las cosas sean mucho más complicadas. Cada vez que levantes la vista para revisar tu “ESTRUCTURA”, tu cerebro volverá al camino marcado. Para poder seguirlo mejor. Como si fuera mi agenda con las tareas del día.

Cómo planificar una novela

Lo primero que hay que tener en cuenta es que debes decidir el NÚMERO de capítulos que quieres que tenga tu novela. Es importante saber su extensión en capítulos y no páginas (cosa que resulta imposible de predecir desde mi punto de vista) para poder planificar tu HOJA DE RUTA. Eso viene a ser el camino que tu mismo decides seguir desde el INICIO y hasta el FINAL.

¿Pero cómo voy a saber yo cuántos capítulos tendrá mi novela?

Realmente no lo sabes. Por eso debes decidirlo. Y ceñirte a tu decisión. Sin embargo, siempre con un pequeño margen de error. Al fin y al cabo, el “jefe” eres tú. Tú decides cómo y cuánto. Pero sin desviarte mucho, sino ello te llevará a una nueva reconsideración y más gasto de tiempo y energías en estructuras.

DECIDIENDO EL NÚMERO DE CAPÍTULOS

Mi método para decidir el número de capítulos fue de lo más sencillo. A pesar de tener ya en mente una estructura anterior, puesto que iba escribiendo por el capítulo 7 cuando decidí “reformar”, en realidad elegí un número al azar, pero con cierta lógica. Como si de un juego se tratara.

Elegí tres post-its. En el primero, anoté varios números en color azul. De los “demasiado corta” (la novela), pasando por “medida razonablemente justa” y “bastante bien” hasta los “demasiado larga“.

Luego, empecé a tachar con un color distinto (lila en mi caso):

  • Primero, los “demasiado corta” a pesar de que me gustara el número, luego seguí con los “demasiado larga”, para dejar por último a flote los “intermedios”.
  • Entre tanto tachón, se me hacía difícil decidir, así que en un segundo papelito anoté los números restantes.
  • De allí tuve que descartar los que “menos me gustaban” a pesar de tomarlos en consideración en un principio.

Después de aquello, me quedaban 5 números. Cogí un último post-it y los anoté en círculo. Fue difícil, pero conseguí quedarme con la combinación “me gusta como suena – extensión adecuada” para luego decidir la estructura de cada capítulo.

Puede parecer una tontería, pero asimilar y decir en voz alta el número de capítulos que yo misma decidí que debería tener mi novela (incluso lo he anotado en una pequeña cartulina en mi muro de corcho) me ha quitado un peso de encima tremendo. Y eso que al fin de cuentas, desde la idea inicial que tenía, tampoco a variado mucho la cantidad. El contenido… Eso ya es otro tema.

¿Por qué debo poner en papel un seguimiento? ¡Sí ya lo tengo en mi cabeza!

EL MOMENTUM

Sí, sí. Ya lo tienes. Eso lo sabemos. Nosotros. Y tú. Sin embargo, muchas veces nos emocionamos tanto con el MOMENTUM que escribimos y escribimos y sin darnos cuenta… ¡Zas! La historia va cogiendo otro curso. Que eso no tiene porque ser nada malo. Es más, ¡es genial! Haces uso de tu imaginación al máximo posible y vas modificando a cada paso.

Sin embargo, ¿qué conlleva eso? TIEMPO. Más del que eres cociente ahora mismo leyéndome. Y si precisamente es ese el elemento que más escasea o más problemas te crea… mi recomendación tras ir probando un poco de todo y en distintos momentos de mi vida es: ¡PLANIFICA TU NOVELA!

Cómo planificar una novela

Crea tu propio sistema de planificación y usa las herramientas que más adecuadas te resulten.

Hay muchas maneras de planificar y decidir el “cómo-hacer”. Yo me he decidido por uno hoy y creo que en este caso al menos, me irá bien. No digo que la misma fórmula me sirva para todo lo que escriba. Pero para escribir AHORA, en este momento y punto de mi vida… Me irá bien. En un siguiente post, hablaré un poco de cómo he llevado a cabo la tarea de establecer mis capítulos, tras decidir su número.

¿Y tú? ¿Qué opinas sobre la idea de planificar tu novela? ¿Crees que es mejor dejarte guiar por la inspiración o seguir una ruta previa bien definida? ¡Cuéntamelo en el apartado de comentarios de más abajo! Me gustaría saberlo.

© Oana Frumuzache. Este artículo no puede ser reproducido, redistribuido o comercializado en parte o en su totalidad sin la autorización expresa por parte de la autora salvo mención de esta página web y de su autoría.

9 comentarios en “ESCRITURA EFICIENTE (I): Cómo planificar una novela

  1. Hace unos años, escribí dos novelas siguiendo un modelo que me inventé: la novela de trece capítulos. Cuatro para presentanción, cuatro para nudo y cuatro para desenlace. Y un capítulo de relleno. Para la segunda novela, funcionó a la perfección. Para la tercera ya no y tuve que buscarme un nuevo método. Ahora, la novela que estoy escribiendo y compartiendo capítulo a capitulo en mi blog, la organizo de otra manera. Cada semana, escribo un capítulo de 5 a 6 páginas, y trabajo bastante en él. Sé que no es escribir mucho pero es necesario, por lo menos para mí, una revisión a fondo de cada una de las páginas. En cuanto a largo plazo, voy planeando la historia cada día mentalmente y, realmente, no sé cuanto me va llevar. Pero como, por ahora, las historias van a ser mayormente auto conclusivas no me preocupada demasiado. Sin embargo, no creo que sea dejarse llevar por la imaginación ya que antes de ponerme a escribir sé lo que voy a escribir. Primero, mi intención es trabajar en la psique de los personajes. Aunque es cierto que voy dejando las semillas para un conflicto mayor en la historia. En el capítulo que estoy escribiendo estoy probando una nueva manera de realizarlo para que me sea más fácil escribir: primero hago los diálogos, sobre eso la acción, después lo visual, a continuación el sonido, el olfato y por último el tacto.

    • Hola Radnagouse. Gracias por visitar mi web y dejar tu opinión al respecto. Me ha resultado muy interesante leer sobre tu método inventado que además te sirvió con éxito para tus dos primeras novelas. 13 capítulos, ¡con el miedo que algunas personas le guardan a este número impar!
      Tras leer eso me di cuenta de la libertad que uno se puede tomar a la hora de crear sus historias, no solo para la trama, sino para su planificación, puesto que por muchas cosas que comenten por ahí, no hay en realidad una fórmula de éxito. La escritura es algo tan íntimo, que incluso lo que a uno de trajo millones de lectores, si otro copiase el mismo estilo y planificación de “éxito”, eso no le garantizaría el mismo resultado. Digamos que esa reflexión me recordó algo que casi había olvidado frente a la magnitud de empezar la segunda parte de la saga en la que estoy trabajando.
      Por otro lado, me ha llamado la atención tu actual forma de abordar tu – según entiendo – tercera novela. He visitado ya tú blog, en busca de más información sobre ti y sobre tu trabajo. Por lo que he podido ver, tú blog actual solo se dedica a tu nueva novela, ¿cierto? Imagino que para las primeras dos de las que hablabas en el apartado sobre “el autor” tendrás algún otro blog/web al respecto. Me gustaría saber más sobre ello también. Volveré a tu blog pronto para seguir leyendo tu novela por entregas semanales para entender mejor el nuevo método con el que has decidido abordar tu nuevo proyecto. Mira ESTE artículo que escribí la semana pasada sobre como otros grandes autores decidieron estructurar sus obras. Hay maneras de lo más curiosas. Eso viene a confirmar de que pueden haber tantos “métodos” como autores a la hora de abortar un libro.
      Mientras tanto, te invito a que vuelvas por aquí o por mi blog “Escritores y Marketing”. Ahí puedes optar por suscribirte al blog enseguida. Para este mismo blog estoy en preparativos para poder ofrecer suscripciones. Un saludo y mucha suerte en todos tus proyectos!
      Oana

    • No se si es bueno planificar una novela. Yo comencé la mía partiendo de un relato que hice. Un profesor mío lo leyó, y me retó a seguir escribiendo. Fue corrigiendo mís fallos ( que tengo muchos ) pero es una forma de aprender a escribir. Comencé y a lo largo del tiempo seguí , escribí corregí, paré en un tiempo, la retomé de nuevo. Hoy en día estoy poniendo en mi blog por entregas , llevo ya el 18º capítulo y ya pensando en darle un final porque escribo sobre la marcha. Otra cosa es que alguien te diga haz un libro editado. Así que espero poder terminarla y después tengo en mente comenzar otra que tengo muchos apuntes en borrador. Un abrazo

    • Hola Mamen,
      ¡Eso está genial! Haber escrito ya 18 capítulos es un gran avance.
      También es cierto que eso de la planificación no le va a todo el mundo. Al igual que a muchos no les funciona eso de “escribir sobre la marcha”. Yo considero que cada uno debe adaptar las “normas” y “reglas” a su propio estilo. No obstante, no está mal ir probando cosas nuevas para ver qué tal te sientan. Es otra forma de aprender y evolucionar como escritor.
      Por otro lado, a pesar de haberla actualizado varias veces, esta entrada la escribí inicialmente cuando estaba comenzando el primer libro de la saga fantástica que estoy escribiendo. En aquél entonces, no he usado una planificación demasiado compleja. Además, se trataba del primer libro de una futura serie. Suelen tener menos complicación de trama que los siguientes.
      Hacen ya dos años desde que acabé ese primer libro. Por el trabajo, no pude seguir escribiendo el segundo. Sin embargo, aprovechando la falta de trabajo “normal”, estoy retomando la lectura de mi primer libro y desarrollando mentalmente la segunda parte. Con ello, me di cuenta que necesito una planificación algo más estricta esta vez. Un poco más detallada, pero sin pasarme de palabras. Para conseguir una vista general rápida, deberé mantener una estructura condensada y fácil de leer. En ello estoy trabajando ahora mismo. Pronto iré compartiendo parte de mi nueva aventura.
      Te animo a que sigas escribiendo y que vuelvas por aquí a contarnos qué tal te va. ¡Está muy bien que ya tengas un segundo proyecto pensado y con anotaciones incluso antes de acabar el primero!
      Un abrazo,
      Oana

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